STATEMENT DEL ARTISTA

“Conservo trozos de papel de regalo doblados, aún con restos de cinta adhesiva, y dibujos guardados en mi mesa de noche. Son fragmentos de momentos, memorias efímeras que me resisto a desechar. Desde siempre, he encontrado belleza en la reutilización, en dar una segunda vida a lo descartado. ‘Reutilizar para preservar’ es más que una práctica; es una filosofía que guía mi obra. A través de mis collages, capturo el dinamismo del mundo en constante transformación. Los colores vibrantes y las texturas superpuestas se convierten en un reflejo de mis emociones y de mi profunda conexión con la naturaleza. Mi arte es un puente entre lo personal y lo colectivo, una invitación a repensar nuestra relación con los materiales, la memoria y el entorno. Busco generar conciencia a través de la estética, permitiendo que el caos y la espontaneidad jueguen un papel en la narrativa visual. En cada pieza, el desorden se convierte en armonía, revelando nuevas perspectivas sobre lo efímero y lo perdurable.”

ARTISTA DE COLLAGE

Como artista de collages, Karla cree que la creatividad puede ser una poderosa fuerza de cambio. Su obra de arte se centra en el tema de la conservación del medio ambiente, utilizando el collage como medio para hablar de la importancia de reciclar, reutilizar y readaptar materiales. Ha sido acumuladora toda su vida y la gente no entendía por qué guardaba y recolectaba “basura” desde su punto de vista. Cada pieza que Karla crea es un reflejo de su compromiso con el planeta, transformando papel, cartones, plástico, tela y otros materiales desechados en vibrantes obras de arte. A través de este proceso, no solo da nueva vida a objetos que de otro modo quedarían olvidados, sino que también invita a otros a reflexionar sobre su relación con el medio ambiente. Sus collages son más que simples imágenes; son conversaciones. Cada capa, cada fragmento de material, representa una pieza del rompecabezas que es nuestro mundo, frágil pero resistente. Su objetivo es desafiar al espectador a reconsiderar su consumo y desperdicio cotidianos, alentando una apreciación más profunda de lo que ya existe. En un mundo donde los problemas ambientales siguen creciendo en urgencia, Karla usa su arte como plataforma para inspirar el cambio, una pieza a la vez. Al reimaginar los residuos como un recurso, espera demostrar que con creatividad podemos reconstruir nuestra relación con la Tierra y crear un futuro más sostenible.